#HeraeusPeople Story
¡Hay mucho más espacio en Cartago!
Luis Gerardo Guido Rodríguez, Técnico de Mantenimiento Heraeus Medevio
"Cuando recorro la planta en Cartago hoy, a menudo recuerdo cómo empezó todo. En 2014, trabajaba para una pequeña empresa de tecnología médica en San Rafael de Alajuela. Teníamos alrededor de 50 empleados y operábamos una sola línea de producción. Mi trabajo consistía en ayudar a construir una segunda. Luego, en 2016, llegó la noticia: Heraeus iba a adquirir la empresa.
¿Cómo vamos de A a B?
Rápidamente quedó claro que las instalaciones existentes habían quedado pequeñas y que necesitábamos una nueva ubicación. Durante una de las reuniones, reuní todo mi valor y dije: «Hay mucho más espacio en Cartago. Podemos crecer allí». ¿La reacción? Al principio, la gente se rió. Cartago estaba a 30 o 40 kilómetros de distancia y muchos pensaban que la idea era poco realista. Hoy sonrío al recordarlo, porque precisamente ahí es donde se encuentran nuestras instalaciones.
En 2017, nos mudamos a Cartago. Para entonces, la empresa ya contaba con unos 100 empleados. Muchos de ellos aún vivían cerca de la antigua planta. Heraeus ideó una solución que me impresionó: la empresa simplemente organizó transporte gratuito entre la antigua y la nueva ubicación. El mensaje era claro: «Quédense donde viven. Nosotros nos encargamos de llevarlos al trabajo». Para mí, eso demostró cuánto se preocupaba la dirección por las personas. Al fin y al cabo, había empleos y sustento en juego.
En agosto de 2014, mi hijo Steven tuvo la oportunidad de incorporarse a la empresa. Empezó como operario de maquinaria. Hoy trabaja como ingeniero de procesos. Poco después, mi hermano Juan Carlos también se unió. Todavía trabaja aquí. Más tarde, mi hija hizo una pasantía en Gestión de Calidad en Heraeus Medevio. Aunque la pandemia puso fin a su pasantía antes de tiempo, la experiencia le abrió las puertas del sector de la tecnología médica. Hoy tiene una exitosa carrera profesional en otra empresa fabricante. Y mi hijo menor también llegó a Heraeus Medevio. Gracias a una beca de la empresa, pudo comenzar sus estudios y ahora también trabaja aquí.
Para mí. Para mi familia.
Cuando hablo de Heraeus, lo hago con profunda gratitud. La empresa no solo me brindó oportunidades a mí, sino también a mi familia y a muchas otras. Después de más de doce años, sigo sintiendo que pertenezco aquí. Heraeus nos apoya de muchas maneras: desde servicios de salud y programas de participación en las ganancias hasta oportunidades de capacitación y desarrollo. Y lo más importante, siempre he sentido que podía confiar en la empresa. Los salarios y los aguinaldos siempre se han pagado puntualmente. Las promesas se han cumplido. Por eso, sigo recomendando Heraeus hoy en día. Si tuviera que resumir mi historia en una sola frase, diría esto: he visto crecer una pequeña empresa hasta convertirse en una planta de fabricación enorme. Pero, aún más importante, he visto cómo Heraeus ha abierto nuevas oportunidades para toda una familia."